se dijo.....................
Y así, decidió el cambio de su vida..........................
Agarró la taza suavemente, la contempló. Pensó en todo aquello que iba a cambiar, todo aquello que dejaría atrás...
Sus ojos se empañaron y brillaron estrellas de lágrimas. Por un momento su pulso templó, y dudó en dejar la taza donde estaba y volver a su posición de siempre.
Algo había cambiado ya, no obstante, en su interior...Algo ya no latía de la misma manera...
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Sintió pena de sí y más pena aún por sentirla...Pero al cerrar los ojos para aguantarse las lágrimas se vio a sí mismo diciendo:
"Ya no me mientes, ya no me engañas....no engañas a nadie, mi querido amigo, ya sabes quién eres y a dónde vas...no se trata de decidir o no, eso ya lo hiciste para poderme ver aquí hablándote de esta manera. Ya no puedes seguir preocupándote, sólo te queda ocuparte.
Pero has de saber que yo, te quiero mucho....".
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Gritó, lloró, y lloró aún más, maldijo todo lo existente y conocido, pero agarró la taza con fuerza, se la llevo a la boca y bebió leeentamente...
Al acabar, dejó la taza en silencio, rebañó con el dedo indíce los dos últimos granos de azúcar que, al temblar, su pulso dejó caer de la cucharita, mareada de tanto pensar.
Se levantó, y sin mirar atrás, salió por la puerta.
Lo que ya no pude ver fue cómo al salir y cerrar la puerta a sus espaldas, supo que en verdad no dejaba nada, ni a nadie,ni siquiera a mí...; sino que se lo llevaba todo consigo.
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El amargo de un café a media tarde, y el gusto del último grano de azúcar... deshaciéndose en sus labios y quedando por siempre en la memoria de su alma.

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