MI ARGENTINA



Ni cinco días para marchar a Brasil, siguiente etapa...y entre medios también mi cumple, 34, numero raro pero me gusta.
Son siete cumpleaños, si recuerdo bien en este país.

Hoy, hace dos que me vine...Sí, el tiempo vuela, ya se sabe...y más como dice mi amiga Eider, cuando es bueno.

En dos días termino mis clases, que tanto pero tanto pero tanto he disfrutado y con las que me siento tan, tan pero tan agradecida y afortunada.
(Y a esto le sumo las funciones que hice, las clases que di, lo que recibí y me llevo de mi trabajo, el viaje a Bogotá, los proyectos nuevos que salen de todo lo vivido...Tanto)

Creo que hace tiempo que un viaje no me resultaba tan intenso, o bueno, todos resultaron intensos, solo que este ha tenido todo bueno. Esto me da mucha paz...
Esta siendo un viaje simbólico de tantas cosas que creo que en mi próximo retiro brasileño voy a empezar a comprender mejor...
Ahora creo que no puedo porque no me cabe en el pecho en parte. Siento que tengo como una llama de felicidad que solo puede salir en forma de grito, o si no en llanto de la emoción...
Necesito respirarlo tranquila y aun no puedo.
Llegar al silencio para que todo pose.
Voy a tener tiempo.
Tiempo para mi, tener tiempo para disfrutar-me, uno de los tan geniales aprendizajes de este viaje...

Igualmente, no puedo evitar cierta melancolía (si, me cuesta soltar y eso que voy aprendiendo, "caminante se hace camino al andar...") con los cierres y finales mas aun cuando no hay manera de evitarlos...Vine tantas veces y hasta un tiempo largo me quedé...pero aun me suena raro irme sin saber cuando será la próxima vez que vuelva.
Volver siempre, eso ya un hecho (después de 15 años una no puede decir que ya no viene más)..., el vinculo es tan fuerte....solo que siempre se me encoge un poco el corazón, no lo puedo evitar, ni quiero tampoco.

Amo lo que aquí tengo y es un gusto decirlo, porque me reafirmo de nuevo en tanto construido tan lejos de mi casa durante tanto tiempo.
Y cuando digo "lo que aquí tengo", hablo de las personas que se convierten en amores, amores de verdad, de amistad, amores que agarran fuerte los lazos y se construyen en el tiempo y la distancia.
Los amores que aquí llevo encontrando, que este país del mundo me sigue regalando, me han enseñado en tantos años que lo verdadero es inolvidable. Que por mas que me vaya, vuelvo y tengo unos brazos gigantes abiertos llenos de alegría, calor, generosidad. Y aún más, cada vez que vuelvo, este lugar tan especial del mundo, al menos para mi, me sigue regalando lazos hermosos, personas que ya habitan en un huequito nuevo de mi corazón, creo, que hasta que me muera.
"Alaaa...qué exagerada!", me pienso, pero la verdad es que es así, así como hay quienes habitan un tiempo y se van, hay otras que quedan, y que seguro de vieja y arrugada algún día vendrán a mi memoria y me saldrá una sonrisa.

Dicen que en la vida estamos de paso...a mi no me gusta tanto esa frase...yo prefiero estar en ella hasta que me echen, pero no de paso, quiero estar comprometida a ella y llevarme todo lo que tenga para mi.
Nunca vine de paso, da igual si fueron un par de meses o años, siempre me sentí aquí y me fui sintiendo este lugar parte de mi.

En fin....Tanto tanto tanto, es TANTO la palabra resumen de este viaje.

Ahora se vienen unas vacaciones y "el cambio" de chip...y curiosamente no tengo ni idea de cómo hacerlo...de primeras mañana me compro las sandalias para la playa.

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