A pesar de todo

La encontró... No faltaron pactos con el cielo y el infierno. Allá arriba y aquí abajo negoció un sin fin de propuestas y engaños, pactos, promesas y mentiras...todo aquello que encontró a su alcance. Lloró, gritó, pataleó, gimió, río fuerte, se estremeció y retorció llegando hasta lo más lejos; llegando incluso a encontrarse donde nunca creyó tener lugar. Y la encontró. Pensó que no fue en vano la espera, sus lágrimas y sudores se conviertieron en el sentido y valor de su búsqueda, y ahí recordó cuantas veces estuvo a punto de tirar la toalla . Río, río fuerte, una risa interna le recorría de los pies al último de todos sus cabellos, y sintío como la tierra reía al mismo tiempo. Una broma a fin de cuentas, se dijo, la vida se río de mí y yo nunca me di cuenta. Un chiste con tintes amargos y de un humor negro estuvo delante suyo, repitiéndose como un bucle sin fin, una madeja de hilo sin aparente cabo ni rabo. A fin de cuentas, un chiste. Río a un más fuerte sorprendiéndose de su propia voz. Ya no era la misma, más grave y rotunda vibraba y resonaba en cada rincón sin dejar espacio en el aire. Río tan fuerte que pensó que no era suya. Recordó cuántas veces pensó que era su soledad su fiel compañera, y cuántas veces durmiendo en su regazó pensó que aquello en lo que más soñaba, el secreto de su anhelo, no era más que una vaga ilusión entre su mente y el desierto de su vida. Fueron tantas las veces que tuvo la sensación real de haberla encontrado y tantas las veces que arrastrando sus pies volvió al mismo lugar, cabeza abajo y con el único hallazgo en sus manos de un desengaño más. No volveré a engañarme, se juró siempre...Pero no hubo un nuevo sol en el que no volviese a querer seguir soñando...pues creía morir si realmente desistía en su búsqueda. A pesar de todo...¡valió la pena! gritó, y esta última vez, el eco de su voz le sacudió como una ola sacude las rocas dejando resbalar los últimos brotes de su espuma, acariciando su piel arrugada por el transcurso de una vida de persistencia y camino largo caminado. Cerró los ojos y se sintió por dentro, suavemente escuchó como su corazón bailaba al ritmo que creyó perdido aquel día, hace tantos años, cuando se lo rompieron....Así, imaginó desde su mayor sonrisa interna cómo cosía, punto por punto, la última herida de su alma. A pesar de todo...todo...todo vale la pena.

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